"A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea
sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo
sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente
y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin deseperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía
llorar
sólo llorar
entonces su sonrisa
si todavia existe
se vuelve un arco iris. "
Ser una persona asertiva, según los manuales de psicología, confiere a una persona de una estrategia diplomática para conseguir que se respeten los propios derechos. Expresar de forma apropiada, directa, abierta y honesta, tus sentimientos afectuosos o de oposición, preferencias, necesidades y opiniones. Las expresiones asertivas apropiadas no amenazan ni hieren a los demás.
No quiero convertirme en una persona iracunda, arrebatada… No quiero transformarme en alguien violento en medio de una discusión, no quiero perder los papeles y gritar, o insultar, tampoco lanzar objetos a diestro y siniestro, fruto de la frustración y mucho menos y bajo ningún concepto llegar a las manos, a la violencia…
Yo de mayor quiero ser una persona asertiva y sentirme libre de manifestarme tal como soy; comunicarme franca y cómodamente con personas de todos los niveles y estratos sociales; actuar de forma auto-respetadora, aceptar o rechazar libremente a la gente… Sentirme emocionalmente libre para expresarme, no temer a decir un NO, cuando lo que esperan de ti es un SI; reconocer los derechos básicos de las personas y respetarlos…
“Cuando te pido que me escuches y me empiezas a aconsejar, no estás haciendo lo que te pedí... Cuando te pido que me escuches y me dices que no me debería sentir así, hieres mis sentimientos... Cuando te pido que me escuches y sientes que debes hacer algo para solucionar mi problema, me decepcionas, aunque eso te suene muy extraño… ¡¡Escúchame!! Es todo lo que te pido, no hables, no hagas nada, sólo, escúchame…” Quizá por eso hablar con Dios (Buda, Alá, o cualquier otra deidad, añado yo) nos consuela tanto. Porque Dios sólo escucha, y permite que encuentre la solución por mi mismo…” Anónimo.
La humedad de las últimas semanas ha hecho que las hierbas aletargadas comienzan a pintar de un verde pardusco lo que antes no era más que paja. El aire huele distinto.
Llueve. Huele a tierra mojada...
La lluvia fina va creando pequeños charcos bajo el albero de mi porche, banda sonora del final del verano.
Las gotas de lluvia sobre mis plantas parecen las cuentas de un rosario de cristal. Me gusta. Mucho...
El día es frío, anunciando las jornadas que están por llegar.
Y un viento helado me recuerda que Persefone hoy abandona el reino de la vida. Deméter no deja de llorar; el manantial que fluye se helará, las criaturas se cobijarán en sus escondrijos, los árboles dejarán pronto sus hojas caer, despidiéndose de ella.
Llegó el otoño. Perséfone ha de regresar al reino de Hares...
El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño
¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta! El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo. ¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta! Sobre la misma columna,
abrazados sueño y tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo. ¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta! Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.
¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
Versión de Monstse Cortés. Esta me gusta muchísimo.
De Manolo García. Muy en su linea...
Y la mejor versión de todas, la de Camarón... La que me dio a conocer una persona muy querida para mi...
Al escucharla la magia, el duende se apodera de la estancia...
Esta canción es la adaptación de un poema de Federico García Lorca que forma parte de la obra de teatro "Así que pasen cinco años".
Fue una de las canciones avanzadas a su epoca, forma parte del Lp "Luna" editado en 1980. Habla del amor, en este caso entre dos homosexuales, tratada con toda la dignidad y sensibilidad y también dándole un encuadre de normalidad, pero podría estar hablando de una pareja heterosexual, ya que habla de quien de los dos miembros de una pareja, sin importar sexo, se ha entregado más en la relación.
Es mu fácil encontrar historias personales en los que haya habido uno o más momentos así en los que se cuestione, en el que se haga una valoración de la relación. En que alguien debió haber puesto más, para sostenerse y no lo hizo. Miedos, cobardía, o simplemente no ser capaz de dar más porque no sabe, a pesar de los esfuerzos.
Creo que en pareja no existe el ying y el yang, el binomio perfecto, el tanto porciento nunca es ecuánime, al 50%, pero las fórmulas químicas tampoco lo son, están compuestas por dos, decenas, o cientos de componentes, en su tanto por ciento adecuado, para crear materias distintas, y todas ellas son perfectas, porque forman parte de la vida. Como el amor, en pareja o no, que quien puso más completa la porción, hasta llegar al cien por cien.
…como te decía, hoy subí a una de las montañas más altas de la comarca, la
sierra de "El Cid", de más de 1150m. de altura, desde donde se divisa hasta el mar, que está a más de 20 Km. y pensé: -si oteo bien el horizonte seré capaz de ver más allá de mi mar.
Tal vez pueda ver otros mares, otras gentes, quizá algún hombre acomodado en una piedra, en la dársena de alguna ciudad marinera, más allá de las cordilleras que forman la muralla de mi terruño, contemplando el profundo océano o mar, tal vez apartado de la civilización gracias a su reproductor de música, en el que escucha canciones que cuentan historias de su historia, sereno mientras medita sobre sus asuntos y quizá una ola traviesa le saque de su trance salpicándole con su espuma blanca y rumor de caracolas, como decía una canción…
Divago…
La vista desde esta montaña es verdaderamente espectacular; como siempre cuando subimos a una elevación orográfica nos sobrecogemos, y esta no ha sido una excepción... y pensé: -¡cuán pequeños somos...!
De repente me entró una paranoia; estaba en el lugar más alto de la sierra, observando desde este lugar privilegiado todo el valle y sus distintos pueblos y montañas, de sobra conocidos para mi; el suelo bajo mis pies estaba compuesto por piedras de tamaño medio, con muchas aristas, provocadas por los fríos del invierno y por el perenne viento que reina en el lugar. Pisé una de ellas y el pie se me fue un poco y pensé: -¿qué pasaría ahora mismo si la tierra temblara...?
Esta tarde, a las cuatro, ocurrió... Yo terminaba de dejarme caer en la cama para descansar un poco (la siesta, deporte nacional...) cuando noté, primero un rumor, como el rugir de un camión al otro lado de la pared, para un segundo después comprobar como la pared y todo alrededor vibraba. Apenas duro un segundo, un segundo en el que el temblor, la vibración, sin ataduras visibles pero sí invisibles, te tiene paralizada, de una manera inexplicable. Sólo ha sido un pequeño movimiento sísmico, gracias a…. (Ponedle vosotros el nombre…) pero te das cuenta de lo afortunada que eres, de que sólo haya sido un pequeño susto y que la Tierra haya sido benevolente esta vez con nosotros pero, vuelves a recordar que no eres más que una mota de polvo en el universo...
Hace unos años, la Real Sociedad de Química de la Gran Bretaña, reveló un estudio sobre los amantes del cine hollywoodiense que «más química» tenían. Para que luego digan que los científicos son aburridos.
Los resultados del estudio indicaron que Catherine Hepburn y Spencer Tracy, la pasión y la calma, respectivamente, eran los mejores amantes de la historia del cine. La clasificación continuó con las parejas de Elizabeth Taylor y Richard Burton, y de Lauren Bacall y Humphrey Bogart, en segundo y tercer lugar.
«Comerse a besos» (besar con repetición y vehemencia, según el diccionario de la Academia), provoca una fuerte liberación del neurotransmisor de adrenalina en la sangre, que nos induce a un aumento del ritmo cardiaco, de la tensión arterial, y a una elevación de la glucosa en sangre (mal lo tienen los diabéticos…) Por lo tanto, los besos podemos decir ahora, que son dulces.
También, hace algunos años, investigadores de la Universidad de Michigan encontraron restos del virus de la hepatitis C en la saliva de pacientes con esta enfermedad, lo que nos llevaría a pensar que a través de un beso, con algo más de pasión de lo habitual y lengua incluida, podría transmitirse este virus. Pero el análisis de laboratorio demostró que tras un seguimiento el virus sólo se localizo en la saliva de los portadores durante la primera semana, para desaparecer después. Es decir, que aunque teóricamente existen posibilidades de contaminarse con un beso, las probabilidades son muy pequeñas.
La hepatitis C afecta a más de 175 millones de personas, y mientras algunas no muestran síntoma alguno, otras sí (cansancio, pérdida de peso, náuseas, problemas de concentración, dolores abdominales o ictericia); el 20 % de los enfermos logra eliminar la infección de manera natural.
Los besos además del placer que ocasionan, incluido el químico, pueden desarrollar ciertas alergias; se han descritos algunas a medicamentos, al cacahuete o a la manzana, tras un beso; obviamente, porque el señor o señora, mantenía pequeños restos de estos alimentos (y sus moléculas) en labios, lengua, saliva...
Besarse es un acto de derechas. Al menos es lo que aseguran algunos científicos.
Desde la famosa escultura de Auguste Rodin «El beso», las parejas tienden a besarse por el lado derecho. He hecho el experimento en mi misma y es cierto!! Otro estudio de la universidad de vayaustéasaberande para eso dictaminó que tras observar a varios centenares de parejas que se besaban en la calle, trenes, bares... , y concluyeron, que el 70 % de las humanos nos besamos en los labios por la derecha, incluidos zurdos y diestros. Quizás en Inglaterra sea por la izquierda, con tal de jorobar.
Los responsables de esta investigación también aseguran que esta tendencia hacia la derecha puede estar dictada ya en el útero materno, pues los fetos mayoritariamente tienden a tumbar su cabeza hacia la derecha. Y al nacer, al menos en los seis primeros meses, el 90 % de los recién nacidos, al ser acostados sobre sus espaldas, tumban su cabeza cuando duermen hacia la derecha; curiosamente los brazos, quizás de forma compensatoria, los colocan a la izquierda.
El estudio fue publicado en Nature.
¡¡Besad, besad, malditos!! De algo nos tenemos que morir y que mejor manera que dando o recibiendo un beso...
Este verano se ha caracterizado principalmente por vaguear y por cenas tardías...
En los úlitmos tiempos lucho por no encender la tele más que lo estrictamente necesario, que cuando estoy sola en casa, suele ser nunca, pero cuando nos sentamos a cenar la tele es una comensal más...
Esta noche, cosa extraordinaria, hemos cenado relativamente temprano, por lo que hemos visto las noticias y cómo no, la predicción del tiempo. Las noticias de meteorología suelen escucharse como una letanía, sin prestarle demasiada atención a no ser que ocurra algo extraordinario, pero hoy ha sido especial, hoy ha ocurrido un hecho poco frecuente, yo diría de esos que no pasan en muchos años, como los eclipses, o la visita de un cometa; José Maldonado, "el del tiempo" el de las noticias de la primera, se jubila; después de 23 años de "darnos la cena"
Me pelaba con mi hijo para que se tomara su plato mientras veía distraídamente la televisión cuando de repente me ha llamado la atención ver a Maldonado duplicar su tamaño, al mirar bien me he dado cuenta de que era su foto sustituyendo el mapa del tiempo. "Hasta aquí ha llegado el tiempo y yo..." o algo similar ha dicho. Y ha comenzado a dar las gracias y a despedirse de un montón de gente, que creo que ha habido despedida hasta para su sastresa. Estuvo más de dos minutos diciendo adios, y ese tiempo en televisión es muy preciado, que como he escuchado no recuerdo dónde, podrían haberlo rentabilizado: "si quiere que Maldonado le salude, mande un mensaje al 154+065710 con la palabra HOLA, espacio y su nombre, si quiere una dedicatoria suya, mande DED, si quiere que se despida de usted mande DESP,si quiere que le recite un poema dedicado mande POE espacio y su nombre...
Desde luego que los directivos de la cadena han perdido una gran oportunidad única de engrosar los ingresos de TVE.
De todas formas, aunque la despedida se hiciera un poco larga, le estoy muy agradecida a José Maldonado, gracias a él entendemos muchos tecnicismos de meteorología, y..., la de vocabulario que hemos aprendido con él... La de sinónimos que soy capaz de utilizar para nominar al agua que se escapa de las nubes gracias a Maldonado: lluvia, chubasco, chaparrón, aguacero, tormenta, precipitación...
Vamos que un viento racheado me arrastró hacia unas bandas nubosas en las que se encontraban unas bajas presiones y pude ver bruma acompañada de neblina, cosa que no me dejó ver unos yunques de narices, que amenazaban con fuertes precipitaciones acompañadas de marejadilla, cosa que provocó un emolsamiento de aire frío. O sea, que se acaba el verano, amigos.
Insdecisa, segura, perezosa, hiperactiva, soñadora, con los pieS en la tierra, tozuda, adaptable... Vamos, como la mayoría de la gente, como veleta a merced del viento, dependiendo del estado de ánimo.