...COMO TE DECÍA
…como te decía, hoy subí a una de las montañas más altas de la comarca, la
sierra de "El Cid", de más de 1150m. de altura, desde donde se divisa hasta el mar, que está a más de 20 Km. y pensé:
-si oteo bien el horizonte seré capaz de ver más allá de mi mar.
Tal vez pueda ver otros mares, otras gentes, quizá algún hombre acomodado en una piedra, en la dársena de alguna ciudad marinera, más allá de las cordilleras que forman la muralla de mi terruño, contemplando el profundo océano o mar, tal vez apartado de la civilización gracias a su reproductor de música, en el que escucha canciones que cuentan historias de su historia, sereno mientras medita sobre sus asuntos y quizá una ola traviesa le saque de su trance salpicándole con su espuma blanca y rumor de caracolas, como decía una canción…
Divago…
La vista desde esta montaña es verdaderamente espectacular; como siempre cuando subimos a una elevación orográfica nos sobrecogemos, y esta no ha sido una excepción... y pensé:
-¡cuán pequeños somos...!

De repente me entró una paranoia; estaba en el lugar más alto de la sierra, observando desde este lugar privilegiado todo el valle y sus distintos pueblos y montañas, de sobra conocidos para mi; el suelo bajo mis pies estaba compuesto por piedras de tamaño medio, con muchas aristas, provocadas por los fríos del invierno y por el perenne viento que reina en el lugar. Pisé una de ellas y el pie se me fue un poco y pensé:
-¿qué pasaría ahora mismo si la tierra temblara...?
Esta tarde, a las cuatro, ocurrió...
Yo terminaba de dejarme caer en la cama para descansar un poco (la siesta, deporte nacional...) cuando noté, primero un rumor, como el rugir de un camión al otro lado de la pared, para un segundo después comprobar como la pared y todo alrededor vibraba. Apenas duro un segundo, un segundo en el que el temblor, la vibración, sin ataduras visibles pero sí invisibles, te tiene paralizada, de una manera inexplicable. Sólo ha sido un pequeño movimiento sísmico, gracias a…. (Ponedle vosotros el nombre…) pero te das cuenta de lo afortunada que eres, de que sólo haya sido un pequeño susto y que la Tierra haya sido benevolente esta vez con nosotros pero, vuelves a recordar que no eres más que una mota de polvo en el universo...




lascosasdepepe dijo
un abrazo.
14 Septiembre 2008 | 10:03 PM