"SUERTE"
Gracias a los adelantos médicos, en la actualidad, un enfermo de SIDA no muere a causa de esta enfermendad.Como contrapartida,el organismo es sometido a un constante envenenamiento,
En el mundo por cada persona que comienza el tratamiento contra el Sida, SEIS se contagian. La pandemia crece de manera exponencial y descontrolada, sobre todo en África y Asia; ya existen en el mundo mas de 40 millones de afectados y las estrategias de prevención son desesperadamente insuficientes: sólo un 15% de la población tiene acceso a los preservativos. Gracias al cicatero sistema farmacéutico, miles de personas mueren a diario en los países en vías de desarrollo y a mi, una señora del Opus, se atrevió a decirme cuando argumenté, que en algunas cositas yo no estaba de acuerdo con la iglesia, como por ejemplo que condenara el uso de preservativo. Ella me respondió que abortar era sesgar vidas.
-No, perdone, no he dicho que este de acuerdo con el aborto (que sí lo estoy, dependiendo de las circunstancias..., aunque eso se lo obvié a la "respetable señora"),
-le he dicho que no me parece bien que la iglesia condene el uso del preservativo, único seguro de vida contra el Sida.
-El desperdicio del esperma también se considera perdida de vida -me contestó.
¡¡Anda ya!!!
Pérdida de vida es lo que se ve a diario en los noticieros, bueno, lo que sabemos, porque ver, desde este lado del mundo, acomodado y "seguro", vemos poco; pero sí sabemos, que miles de personas mueren a diario por culpa de esta terrible pandemia que, teniendo, si no la cura, si la forma de mantener al enfermo estable, mediante fármacos que, podrían estar al alcance de muchísimas más personas en el mundo, prefieren ser inexorablemente miserables y pobres, sí, muy pobres, pobres en alma y espíritu.
Claro, es que no es rentable...
Atajo de inhumanos e insensibles.


giverny dijo
Tienes toda la razón, suscribo lo que has dicho.
Saludos
4 Diciembre 2007 | 11:30 PM